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Con un testimonio entre llantos de la hija adolescente de la victima, comenzo un juicio por el asesinato de un conocido pediatra dominicano que dirigia una clinica en la ciudad de Nueva York.
Katleen Lozada, de 17 años, le dijo a los jurados el viernes que la ultima vez que vio con vida a su padre fue el 3 de enero de 2007, cuando el la dejo en una estacion del tren suburbano para que ella acudiera a su escuela secundaria en la Ciudad de Nueva York.
Ella dijo que no comprendio sino hasta despues, que decirle adios a su padre serian las ultimas palabras que le expresaria.
El medico Leandro Lozada fue hallado muerto a tiros en su casa de Yonkers esa tarde. El inmigrante de Republica Dominicana dirigia una clinica en una casa del barrio neoyorquino de Bronx.
Samuel Saunders, quien le habia vendido la casa al medico de 46 años como ultimo recurso antes de enfrentar una ejecucion de hipoteca, es el principal sospechoso de su muerte. Un segundo sospechoso, Juan Bernardez, tambien ha sido acusado.
La policia dijo que encontro rastros de la sangre de Lozada en una toalla bordada con su apellido y un zapato de lona en el deposito de basura del complejo de apartamentos donde vivia Saunders en el Bronx. La esposa de Saunders ha testificado que el zapato de lona era de su marido.
Los fiscales creen que antes de ser asesinado, Lozada fue atado y obligado a firmar un cheque por 57.000 dolares.
Saunders, de 60 años, quien ha dicho que el cheque era un enganche para la compra de otra propiedad, ha negado cualquier relacion con la muerte del doctor. El abogado de Saunders, Raymond Volper, ha manifestado que Bernardez es el verdadero asesino.
Bernardez ha reconocido haber ayudado a atar a la victima pero que nunca vio quien le disparo, segun la policia.
El juicio se reanudara el martes.
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