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Equipos de limpieza trabajaban ayer a marchas forzadas para remover la posible presencia de asbestos en la zona, en donde el miercoles pasado se registro la explosion de una tuberia de vapor. Portando mascaras protectoras, decenas de trabajadores se movian de un lado a otro para tratar de limpiar calles y edificios aledaños y retornar la zona a la normalidad.
David Baros, uno de los supervisores de las operaciones de limpieza, aclaro que se trataba de una labor titanica, toda vez que deben asegurarse que los negocios, calles y residencias esten libres de toxicos que pudiesen provocar cancer a las personas que se expongan por tiempos prolongados.
“Tomara mucho tiempo las labores de limpieza”, aseguro Baros.
En tanto, en la zona donde se registro la explosion, decenas de trabajadores intentaban neutralizar el area, quitando cuidadosamente cables de electricidad, de telefono y de gas con el fin de remover la grua que quedo sepultada.
La denominada ‘Zona Congelada’, que rodea el area de la explosion se mantenia en efecto hasta el dia de ayer entre las calles 40 y 42, entre la avenida Park y Tercera. Sin embargo, en un esfuerzo por evitar perdidas a los decenas de establecimientos comerciales, las autoridades reabrieron la avenida Lexington, entre las calles 42 y 43 para los comerciantes y peatones. Las autoridades hacian lo posible para reabrir la Avenida Tres, aunque el proceso fue lento, debido a que desde el pasado miercoles, la zona se ha convertido en un estacionamiento para decenas de camiones y vehiculos oficiales, lo que generaba un enorme congestionamiento vial.
De visita a la zona del desastre, el comisionado de Policia, Raymond Kelly, dijo a los medios que se trabajaba a contrarreloj a fin de reabrir las calles a la circulacion. “Los contratistas estan haciendo todo lo que esta a su alcance. Nuestra meta es abrir las calles y avenidas a la circulacion, aunque tambien queremos que todo este seguro”.
Se calcula que el cierre de calles aledañas a la zona de la explosion ha provocado perdidas millonarias a los mas de 125 comercios que se ubican en la zona.
La mayoria de los negocios mantenian sus puertas cerradas. Sin embargo, algunos de ellos, se atrevieron a abrir pese a que era notable la ausencia de personas en las calles.
“Por lo general, la zona es muerta los fines de semana, pese a ello, nosotros vendiamos algo, sobre todo a los turistas que se dirigian al edificio de Naciones Unidas”, dijo Jonhny Mccullough, dueño de una tienda de helados en la calle 43. “Esperemos que el lunes las cosas se mejoren para nosotros”.
En el interior de la terminal de trenes Grand Central, cientos de usuarios se conformaban con los negocios que se encuentran en el interior de la zona. No obstante, la frustracion era evidente cada vez que intentaban salir de la estacion, pues la mayoria de ellas se encontraban clausuradas.
Ante ello, decenas de policias apostados en la zona realizaban labores de vigilancia y orientaban a los usuarios para llegar a sus destinos.
En tanto, equipos especiales para la deteccion de toxicos, fueron colocados en las calles aledañas a la zona de la explosion a fin de monitorear la posible presencia de polvos toxicos. Hasta ayer, el Departamento de Proteccion al Medio Ambiente (EPA, en ingles), habia dicho que los resultados a las diferentes pruebas realizadas en la zona revelaban pocos riesgos para la salud de las personas.
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