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Un coloquio internacional, el estreno de varios documentales, nuevas biografias y reediciones diversas celebran este mes de enero el centenario del nacimiento Simone de Beauvoir, la admirada y denostada autora del "Segundo sexo", atipica compañera del filosofo Jean-Paul Sartre.
Los especialistas de su obra y de su persona se daran cita en Paris a partir del dia 9, justo cien años despues del nacimiento de Simone Lucie-Ernestine-Marie-Bertrand de Beauvoir, icono todavia vigente del feminismo mundial para algunas mujeres y pensadores, figura, tambien, ampliamente criticada.
Organizado por la psicoanalista y escritora Julia Kristeva en la Universidad Paris-Diderot, el coloquio reunira durante tres jornadas de trabajo a intelectuales y biografos de diferentes paises, entre ellos Claude Lanzmann, Danièle Sallenave, Deirdre Bari y Hazel Rowely.
No esta, pues, todo dicho ni descubierto sobre esta intelectual que marco la vida de miles de mujeres en todo el mundo al defender desde mediados del siglo XX que "no se nace mujer, sino que una se vuelve", porque "el conjunto de la civilizacion" elabora ese producto "intermediario entre el macho y el castrado que calificamos de femenino".
Fue tambien la "dama de hierro sartrienne", como le llaman algunos detractores, quien defendio el trabajo como la "unica manera que garantiza a la mujer una libertad concreta", pues gracias a el la mujer puede franquear "en gran parte la distancia que le separa del hombre".
Momentos de lucidez como los revelados en estos y otros escritos suyos contrastan, sin embargo, con algunos episodios de su vida y con el contenido de una obra epistolar -su obra maestra, segun su colega Philippe Sollers- reveladores de una increible capacidad de sumision.
Si intelectuales, realizadores y escritores se volcaron en el recordatorio del nacimiento de esta polemica figura nacional, la prensa tampoco dejo pasar el aniversario, para evocar sus actividades y escritos desde el mejor angulo, como el diario "Liberation", o de manera rotundamente critica, como el semanario "Le Nouvel Observateur".
Ambos medios la muestran sin su eterno turbante: el rotativo con una fotografia de la celebre feminista bisexual tomada en 1947; el semanario con su ultima portada ilustrada con su cuerpo desnudo, de espaldas, en casa de un amigo de su amante estadounidense Nelson Algren, captado a principios de la decada de los años 50, en Chicago (EEUU), por el fotografo Art Shay.
Detras de esta imagen poco conocida, "Le Nouvel Observateur" desmitifica la figura de Simone de Beauvoir y, entre otros aspectos de su existencia poco atractivos, recalca el nulo compromiso tanto suyo como de Sartre en favor de la Resistencia contra la ocupacion alemana.
"El Frente Popular, la Guerra de España" tampoco les interesan, "su gran asunto es la filosofia y la escritura y ellos mismos, por supuesto", insiste el semanario, que recuerda la inactividad resistente de la pareja, considerada, sin embargo, durante decadas, como simbolo de la lucha por la libertad en todo el mundo.
Tampoco se salva en este centenario la memoria de Simone de Beauvoir de que se recuerde la extrema gelidez con la que solo ya en la decada de los 60 empezo por primera vez a defender causas perdidas, como la de la liberacion argelina, en particular de las mujeres argelinas maltratadas por el Ejercito frances.
El testigo es aqui de peso, pues se trata de la intachable abogada, feminista y politica de origen tunecino Gisèle Halimi, que fundo con De Beauvoir el movimiento feminista Choisir (Elegir) y con quien defendio, entre otros, el derecho al aborto.
Poco importa, lo fundamental es la obra, mantienen algunos autores, para quienes lo de menos es tambien la agitada vida amorosa de Simone de Beauvoir, quien en 1943 fue expulsada de la Educacion Nacional tras ser denunciada por la madre de una de las numerosas alumnas a las que sedujo desde su catedra.
En cualquier caso, la precoz e inteligentisima Simone de Beauvoir sera siempre una mujer que intento romper, con mayor o menor exito, el molde social de la burguesia desheredada en la que nacio, por lo que es todavia hoy "vaca sagrada" y fuente de inspiracion de ciertos feminismos.
No de todos, pues algunas camaradas de lucha critican el "pensamiento liberal-libertino" de la "grande sartreuse", asi como la rudeza de su discurso contra la maternidad, y, curiosamente, contra las lesbianas, ademas de temer que su objetivo fuese hacer de la mujer "un hombre como cualquier otro".
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