|
Una organizacion de empleadas domesticas planeaba realizar anoche un piquete en Long Island, frente a la residencia de unos comerciantes que alegadamente le deben decenas de miles de dolares en salario a una trabajadora colombiana. La querella de la trabajadora, Marina Lopez, ha estado ventilandose en la corte federal por mas de dos años y hasta ahora no se ha logrado llegar a un acuerdo entre las partes, dijo Sameer Ashar, abogado de la Escuela de Leyes de CUNY que esta representando a Lopez en corte.
Lopez, que tiene casi 60 años de edad, no trabajaba solo limpiando la casa de sus ex-patrones, sino que era la unica persona que cuidaba al hijo de la pareja, que esta en silla de ruedas, dijo Ashar.
La familia “nunca contrato a una enfermera” para cuidar al menor y Lopez era quien lo cambiaba, lo levantaba y ponia en la silla de ruedas, lo alimentaba y lo bañaba, señalo el abogado. La trabajadora “estaba de guardia todo el dia” para lo que necesitara el muchacho, agrego.
La demanda federal acusa a los patrones de Lopez de negarle a su empleada el salario minimo federal y el pago de compensacion por sobretiempo.
En entrevista con este periodico el año pasado, Lopez dijo que la experiencia con sus patrones fue tan mala que “no quisiera ni recordarla”. Dijo que le pagaban solo $2 por hora y que dormia en un sotano que se inundaba con aguas negras. Al cabo de dos años y medio, su patrona la despidio abruptamente, agrego.
No fue posible localizar ayer sabado a los patrones ni a su abogado. De acuerdo a Ashar, los patrones no han aceptado la cuenta de horas que presenta Lopez y han rechazado las oportunidades de lograr un acuerdo, por lo que es posible que el caso vaya a juicio. En ese caso, “sabemos que con base en los hechos y en la ley, prevaleceremos”, añadio el abogado.
La organizacion ‘Domestic Workers United’ ha resaltado el caso de Lopez como parte de su campaña para lograr que el estado de Nueva York aumente los salarios y beneficios laborales de las trabajadoras domesticas. Indica el grupo que la reforma es necesaria porque la ley estadounidense no otorga a las domesticas el derecho de afiliarse a un sindicato, ni otros derechos que tienen los demas trabajadores incluso en asuntos como salud y seguridad. “Hay una sola trabajadora por vivienda, asi que tampoco es que puedan unirse” para enfrentarse a un patron abusivo, dijo Ashar.
|